sábado, 18 de febrero de 2023

El desconcierto terrestre

 

El fuego incandescente,

bajaba por la pendiente,

incluso en aquella fuente,

seguía la corriente.


El agua ni siquiera aparecía:

había una terrible sequía.

En las nubes se dormía,

eso sí existía.


El frío otoñal llegaba en verano.

Esto no era humano,

al menos no para  Emiliano,

quien no tenía un abrigo a mano.


La Tierra era una aleación,

una combinación,

fruto de la ambición,

y de la adquisición