jueves, 21 de marzo de 2024

Hora tras hora

 

Pasábamos las horas esperando que el reloj terminara su recorrido, pero parecía que no quería llegar a su destino.

Cada día era como si se retrasara al dar cada vuelta. Cuando al fin llegaba a su meta, así como una tormenta, otra vez volvía a empezar.

Una no se podía entusiasmar, ya que después de tanto esperar, el reloj volvía a comenzar, y pensaba que ese momento nunca había tenido lugar.



viernes, 1 de marzo de 2024

El aislamiento

 

Nada había peor que el aislamiento, 

hasta mejor era el aburrimiento,

y, cuidado, que no miento.


Estar solo no es divertido,

no hay nada parecido,

aún no había comido,

y ya estaba perdido.


La compañía es el mejor consuelo,

es tener los pies en el suelo.