viernes, 20 de marzo de 2020

Paciencia


Aunque amaneció nublado, este quinto día he estado muy feliz. En la última semana he estado muy distraída, ya que, como por arte de magia, un gato apareció en el tejado frente a mi ventana y se puso a cazar. La cosa, parecía que no le iba muy bien. Estaba horas y horas, sentado, vigilando y se iba sin cazar. Hasta ahora. Hoy, después de una semana, ha cazado su primer pájaro, y como se puede suponer, se fue muy contento.

Es increíble, cómo se pueden aprender tantas cosas en la vida. Hasta de un gato. Yo he aprendido que hay que tener paciencia para lograr nuestros objetivos, por eso, le estoy muy agradecida.



3 comentarios:

  1. Jaja! Es cierto, se puede aprender hasta de las cosas menos inesperadas de la vida, como es de un gato. Esta entrada, por ahora es mi favorita.

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