Entre ayer y hoy, he terminado de leer el libro: Traición, de Scott Westerfeld. Voy a compartir un poco de lo que trata. Me ha gustado mucho porque, como todos los libros, transmite un mensaje. Este es muy especial. El autor desarrolla la trama a través de la historia de varios personajes, aunque los más importantes son Tally y Shay.
Tally vive en un lugar donde habitan los chicos menores de 16 años con una característica en común: todos son imperfectos. Esperan cumplir los 16 para someterse a una intervención quirúrgica, que hará que se vuelvan guapos y perfectos, y luego podrán vivir en la Ciudad de Nueva Belleza, una ciudad en la que todos son muy parecidos: serios y hermosos.
Está prohibido pasar de la ciudad de los perfectos a la ciudad de los imperfectos, aunque están prácticamente una al lado de la otra. Tally acaba de perder a su mejor amigo: Peris, ya que ha cumplido los 16, y se ha trasladado a la otra ciudad, así que decide ir a verlo. Su amigo ha cambiado mucho tras la operación, y cuando la ve, por su seguridad, le aconseja que huya. Mientras intenta escapar, conoce a Shay, una chica que no quería ser perfecta, y que llevará a Tally a conocer un mundo completamente desconocido para ella.
El libro nos demuestra que no hace falta que seamos perfectos para conseguir nuestros objetivos, o para ser felices. Tiene un misterioso final, que hace prometer un segundo libro: Perfección.

En la vida no se necesita que seamos perfectos para conseguir nuestros objetivos, ni mucho menos para ser felices
ResponderEliminarAsí es Pablito... además como dicen PERFECTO SOLO DIOS.
ResponderEliminarlos países mas adelantados son donde sus ciudadanos hacen las cosas con mas perfección.
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