En esta entrada intentaremos emplear los conceptos metafísicos y filosóficos en la película que analizaremos a continuación.
El show de Truman es una trama de tema filosófico que se centra en Truman, un hombre joven, que aparentemente lleva una vida de lo más feliz, sin dificultades o complicaciones. Y este es el problema, ya que él no se siente completo al formar parte de esa vida impecable. Quiere salir a recorrer el mundo y ver cosas nuevas. Él lleva una vida rutinaria que no se aparta de su monotonía, a tal punto que todos los días hace lo mismo y dice las mismas palabras.
Nosotros mismos queremos deshacernos de las complicaciones que a menudo aparecen en nuestra vida, y esta película intenta demostrarnos que no se trata de tener una vida perfecta, auténtica, sino al contrario, que incluso con problemas en nuestro día a día.
La realidad de Truman es falsa, porque vive encerrado en un show y no lo sabe. Por ello, se podría comparar con el mito de la caverna de Platón. En este caso, el protagonista vive encerrado en una ciudad ficticia. Sin embargo, éste consigue salir de su caverna y discernir las mentiras que le rodean.
Muchas veces, estamos dentro de una caverna, ya sea por las nuevas tecnologías, por ser popular o por dar una buena imagen, aun siendo conscientes de ello. O en otros casos, sin saber que estamos dentro de una burbuja.
El personaje poco a poco se va dando cuenta de que el mundo en el que vive no es cierto, y de que no es feliz del todo con su vida. Intenta salir, pero los actores que forman parte del show y el director no quieren que salga. A pesar de ello, Truman consigue despistarlos y dirigirse hacia su libertad.
Por eso, en el momento en él que pasa la barrera de lo que no es real, se siente libre. Él no había podido elegir dónde vivir, su familia, trabajo... Todo le había sido impuesto para ser grabado a todas horas. Al poder discernir sobre su futuro entiende lo que significa la verdadera felicidad.
La película nos plantea una dualidad entre lo artificial y lo real que podríamos extrapolar hacia la autenticidad y realidad. En el espectáculo, podíamos decir que se relaciona con lo que nos dice Parménides, que la realidad debe ser inmutable, que no cambie, y es así como los directores del show quieren que sea la trama, plana y que el sujeto no cambie.
Pero Truman se pondría en la postura de Heráclito, es decir, que necesita un cambio en su vida para que "todo fluya".
La verdad es que la primera vez que la vi, me surgieron muchas preguntas, y la que más se me quedó en la mente fue si nuestro mundo era así, si vivimos en una burbuja.
Y es así, ya que actualmente estamos enganchados a las nuevas tecnologías, de tal manera que no podemos pasar un rato con los amigos sin sacar el móvil para ver si nos han escrito, o ver los seguidores que tenemos en las redes.
En conclusión, es una película que merece la pena ver, ya que hace que te cuestiones ciertos aspectos de la vida, y también de la filosofía.

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