sábado, 31 de julio de 2021

El tesoro de la isla de los Dioses

 

    Eduardo desembarca en la isla de los Dioses, está en una nueva aventura, buscando la calavera del ahorcado. A la derecha encontrará un cayado flotante que le ayudará en su próximo destino. 

Más tarde, a paso lento durante unos diez minutos, hallará la Sierra del Escorpión, donde deberá bordear la ribera para vencer a los escorpiones gigantes, maléficos y venenosos con ayuda del cayado. Al mismo tiempo, intentará atravesar la cota más baja de las arenas. Deberá dormir allí para ver el primer rayo de luz del amanecer sobre las frondosas palmeras, una hendidura con la siguiente pista.

Luego, al sur verá el Lago de los Tiburones. Cuando lo atraviese, llegará a la Cabaña Maldita y deberá buscar una oquedad en la puerta donde estará la llave del tesoro y un mensaje que le llevará a la Cueva Negra, donde deberá derrotar al dios del Fuego. 

Si al día siguiente sigue vivo, dará cincuenta pasos al norte y escarbará hasta encontrar un cofre que sólo abrirá introduciendo la llave en la tercera hendidura. Sólo así, Eduardo podrá hallar el tesoro. 






lunes, 19 de julio de 2021

Continuación Harry Potter

 

    Vivíamos en una ciudad. Hace muchos años que habíamos derrotado a Voldemort, pero yo aún tenía pesadillas sobre él. 

Tenía miedo de que volviera, de que encontrara otra manera, como lo hizo la anterior vez de llegar a nuestro mundo. El miedo me invadía de solo pensar que lo más probable era que buscara primero a mi familia, para así dañarme más profundamente. 

En el fondo pensaba que regresaría un día, y por eso fortalecíamos la ciudad con conjuros todos los días. Horace se dedicaba siempre a hacer guardia, por si algo pasaba, y también hacía conjuros que me permitían dormir sabiendo que nada me ocurriría.

Sin embargo, mis pesadillas se hicieron realidad un día. Todo se volvió oscuro, y casualmente me hallaba solo en casa. Ginny se había ido con los niños, y yo preferí quedarme. 

Vi una cara que creí que jamás volvería a ver. Voldemort se acercó y llamó a dos dementores para que primero me quitaran los recuerdos más felices, y después él me mataría. 

    Abrí los ojos y vi a Ginny y a Albus, mirándome. Me di cuenta de que Voldemort jamás regresaría y que debía pasar menos tiempo obsesionándome con él y más con mi familia. 



martes, 13 de julio de 2021

Mi última carta

 

    Soy un pájaro muy alegre. Ya me conocéis. Canto todo el rato, hasta tal punto que dejo al que me escucha sordo con él. 

Hace un mes enfermé y mis patitas están dañadas. Suelen sangrar, y tenía miedo de perderlas, pero mis amos se preocuparon por ellas, y ahora estoy mejor. 

Es cierto que hay una pata que me duele más que otra, aunque siento que se van curando poco a poco. Antes deseaba estar en libertad, ahora estoy feliz de tener una familia.  

Espero curarme pronto, agradezco que mis amos se preocupen, y no contagiar a mis hermanos. 

Ya que estoy feliz me despido de vosotros, y os animo a encontrar una familia que os quiera, tal y como hice yo. 



sábado, 10 de julio de 2021

La habitación

 

    Veía una habitación oscura, siniestra. Un calculado orden destaca en ella. A pesar de la poca luz, se podía apreciar una lámpara antigua, que estaba llena de polvo. 

    Escasa luz entraba por una ventana entreabierta, que estaba casi cerrada por completo. Además había un enorme escritorio en forma de un cuadrado, donde reposaban algunos libros, y un sillón desgastado, al igual que las demás pertenencias de la habitación. 

    La chica decidió entrar a la habitación, y justo en ese instante se oyó un ruido, lo que hizo que huyera tan rápido como hubo entrado al cuarto. 

¿Qué habrá sido?- pensó.- Mejor no volver a entrar




viernes, 9 de julio de 2021

El horrible cante

 

Un enjambre de abejas amenazante

y un tímido cantante.

Las abejas temen que su voz sea acallante, 

pero no abochornante, 

aunque sí acompañante.

Los insectos adoptaron un modo balanceante, 

no sabían que con su cante

caería agua abundante,

sin dejar en el enjambre alguna vacante. 






jueves, 8 de julio de 2021

Lucía

 

    Lucía llevaba un vestido amarillo y blanco, con un lazo a juego. En su cabeza yacía un hermoso sombrero amarillo, con otro lazo. Su melena estaba sujeta con una coleta, y el viento hacía que sus pequeños bucles se movieran. 

    Sostenía además una toalla, a juego con su conjunto. Estas eran sus primeras vacaciones después de varios años sentada frente a un ordenador, y había decidido aprovecharlas. 

    Su destino era una tranquila isla, pero no sabía los planes que le estaba preparando el futuro, ni jamás lo hubiera imaginado.