Lucía llevaba un vestido amarillo y blanco, con un lazo a juego. En su cabeza yacía un hermoso sombrero amarillo, con otro lazo. Su melena estaba sujeta con una coleta, y el viento hacía que sus pequeños bucles se movieran.
Sostenía además una toalla, a juego con su conjunto. Estas eran sus primeras vacaciones después de varios años sentada frente a un ordenador, y había decidido aprovecharlas.
Su destino era una tranquila isla, pero no sabía los planes que le estaba preparando el futuro, ni jamás lo hubiera imaginado.

Vacaciones, descanso, buen ejemplo a IMITAR
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