Esta es la historia de la ovejita más bonita de todo el rebaño. Tenía cuernos, y era negra, pero al mirarla se notaba que tenía algo especial. Una niña que decía ser su dueña le hablaba a todas horas, y le llevaba a escondidas comida. Más lista que sus hermanas, ella corría cuando la niña se acercaba a ella.
La ovejita estaba muy contenta, porque sabía que la niña la cuidaba y quería, pero un día algo pasó. Cuando la niña fue a darle comida, no la encontró.
La buscó por todas partes, hasta que la halló debajo de un árbol junto a dos ovejitas pequeñas: una blanca y otra negra.
No hay comentarios:
Publicar un comentario