sábado, 23 de octubre de 2021

La batalla gatuna

 

Gatos del mismo bando estaban enfrentados para conseguir la misma comida. Había un grupo que era egoísta y decía que mientras más gatos hubiera, menos comida tendrían. 

Entonces, retaron en combate a los del otro bando. Se armaron con sus mejores corazas. 

Mas el otro bando veía que no merecía la pena luchar por comida, así que se retiró. Los otros, sin embargo, comieron más ya que eran cuatro gatos. 

El grupo que se había ido cazó eficientemente, y los egoístas, al ser pocos, no podían cazar tan bien como hubiesen querido, por lo que fueron a pedir ayuda a sus antiguos compañeros, arrepentidos por lo que habían hecho. 

Entonces, ambos bandos volvieron a unirse y consiguieron mejores comidas que antaño. 




lunes, 18 de octubre de 2021

Un cumpleaños especial

 

Era mi fiesta de cumpleaños. Estaba muy emocionada. Me puse mi mejor vestido, con unas medias blancas y recogí mi cabello con un bonito lazo. 

La tarta era enorme, de dos pisos y decorada con perlas. 

Estuve esperando a que llegaran mis amigos, pero no vinieron, y fue lo mejor, porque en ese momento toda la decoración cobró vida y estaba acompañada por muchos objetos vivientes, incluida la tarta. 

Sin embargo, una hora después se apagaron, ¡pero tuve la mejor fiesta de cumpleaños de la historia!




viernes, 15 de octubre de 2021

Un modelo a seguir



En memoria a Vicenta, mi querida amiga.

Nuestra amistad comenzó por casualidad. Nos encontramos y vimos que seríamos las mejores amigas para siempre.

Siempre dispuesta y alegre. Tu única prenda era una sonrisa. Ayudabas a cualquier persona en cualquier momento.

Quedábamos todas las tardes y charlábamos largas horas, tanto es así que a veces nos reñían, pero oye -decías tú-, que no hacemos nada malo.

Así pasaron tres años donde mi corazón se abrió y te hizo un hueco enorme, puesto que tú, te lo merecías.

Sin embargo, nuestro camino se paró al dirigirme al lugar donde solíamos quedar y no encontrarte. Pregunté a tus hermanas y me dijeron que algo muy terrible te había sucedido.

Tu estómago estaba dañado y habías mostrado signos de ello. Mas, llevabas con ello un tiempo. ¿Por qué tenías que ser tan buena como para aguantar el dolor tanto tiempo? No dijiste nada, ni diste muestras de sufrimiento. Únicamente te preocupabas de que las personas a tu alrededor estuvieran felices.

¿Quién lo haría entonces si tú estabas lejos?

Te trasladaron al hospital de Madrid, solíamos hablar por teléfono, como lo hacíamos antes, pero no era lo mismo. De vez en cuando te mandaba cartas para que te animaras, puesto que pensaba que sería aburrido estar esperando la quimio encerrada en tu habitación.

Y así, tristemente, trascurrió un año, quizás algo más.

En esa etapa decías que estabas muy mejorada, sin apenas signos de dolor, que pronto volverías.

Ya ideaba nuestro reencuentro, pensaba en el abrazo que te regalaría a tu llegada, y que todo volvería a ser como antes.

Un día algo no cuadró, dijiste que pronto volverías, que la última quimioterapia había terminado- como siempre-, pero al hablar con la enfermera, me aseguró que estabas decayendo, que era tu peor momento.

No quise creerla, ya que sinceramente, estaba haciendo los planes para tu regreso. Pero la enfermera tuvo razón, pues a mi siguiente llamada, una semana después, ya nos habías dejado.

¿Por qué, cáncer, tenías que quitármela?- Me dije entre llantos.

Sabía que la vida era así, que las personas mueren y así es como debe ser. ¿Pero por qué contigo? Era muy injusto que alguien como tú se fuera de nuestras vidas.

Entendí, tiempo después de preguntármelo, que no muy tarde llegaríamos a encontrarnos y que nuestra amistad, las risas y los recuerdos permanecerían en mi corazón mientras tanto.

Gracias amiga por enseñármelo. Gracias por ser valiente, por luchar, por tu optimismo. Verdaderamente eres, has sido y serás un modelo de persona extraordinaria.

No tuve tiempo de agradecértelo, pero lo hago ahora. Te agradezco enormemente todo lo que me regalaste sin esperar nada a cambio.

Hasta pronto querida amiga.




lunes, 11 de octubre de 2021

Viaje a China

 

Estaba muy emocionada porque por fin iba a cumplir mi sueño: viajar en un avión de dos plantas. Y aunque el destino no fuera uno de mis preferidos, estaba en el aeropuerto como siempre: mirando boquiabierta los aterrizajes, despegues, los aviones. 

Aún no consigo entender cómo es que las personas no se paran a observarlos y admirarlos. Siempre con prisa, perdiéndose semejantes maniobras. 

-Algún día, me dije, pilotaré un avión. Pero eso será en mucho tiempo. 

La cuestión es que en ese momento, me dirigía a la China. El viaje fue genial. Lo mejor eran las mariposillas en el estómago cada vez que el avión subía y bajaba.

La China era un monstruo gigante, y el idioma era tan feo que era mejor ni mirar los carteles. El día que llegamos era festivo, por lo que no había mucha gente en el aeropuerto. 

Sin saberlo, celebramos allí el año nuevo chino, y la verdad, sabiendo cómo sería la comida, traje algunos aperitivos desde casa, ¡pero guardadme el secreto!

Era el año del falso gato, así que habían gatos por todas partes. Me regalaron uno blanco y negro. Era muy feo, con los ojos achinados. 




sábado, 2 de octubre de 2021

El inicio del otoño

 

Unas hojas caían,

casi todas morían,

otras sobrevivían, 

mas después se chamuscarían.


Algunas aprenderían,

otras se dormirían,

y por los aires vagarían,

las pobres no se salvarían.