"Las palabras se las lleva el viento. Lo único que perdurará serán los escritos. Por eso aquí te dejo los míos"- Sarah García
El dolor amenazante,
comenzó a ser punzante.
Y por no llorar,
para que sus amigos no se tuvieran que preocupar,
se puso a cantar.
El caso era que su cante,
finalmente consiguió un implante,
mientras leía a Dante.
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