En un canal de la Mancha cuyo nombre no quiero acordarme, para no amargarme...
Yo, Quijote de la Mancha contaré un relato muy diferente a los que estáis acostumbrados. La verdad es que me da vergüenza decirlo porque es un terrible relato. Vale, vayamos a la historia.
Y es que mi queridísimo amigo Sancho me llevó (como digo al principio) a un peculiar y oscuro canal de la Mancha.
No sabíamos lo que pasaría al entrar. A Sancho le había dado por el espíritu aventurero y llevaba la mochila llena de valentía. Pero en la oscuridad del la alcantarillado se olvidó de la mochila. Cada vez que nos adentrábamos más se podía apreciar el miedo de mi compañero. Cuando un conjunto de animales negros se lanzaron hacia nosotros, me uní a Sancho para encontrar la salida.
El problema era que todos los caminos eran idénticos. De pronto, oímos un terrorífico sonido, unos pasos que parecían la melodía de un tambor.
Una criatura que triplicaba mi tamaño, lo cual era muy difícil porque soy altísimo, se dirigía a nosotros. Hallamos un lugar donde escondernos que no fue lo idóneo porque el monstruo ya nos había visto y se llevó a Sancho.
Oí la voz de Sancho. ¡Todo había sido un sueño! Menos mal que no se enteró Cervantes. O quizás, sí.

Saritah, muchas gracias por compartir un poquito de ésta maravillosa obra!
ResponderEliminarPuedes extender un poquito más de las aventuras de Don Quijote por favor?