domingo, 7 de junio de 2020

Un pájaro perdido


Paseaba por una playa con vistas lejanas al océano, cuando vi a un pobre pajarito tenía el ala rota. 
Decidí llamarlo Lee, no porque leyera, sino porque se decía Li en español. 

Llevé a Lee a casa, intentando que no escapara o cayera, y le curé el ala. Después de unos días, me había encariñado con él, pero él no conmigo, así que, tras varias horas sin dormir, pensé que lo mejor para él era que cuando se recuperara, volviera a su lugar. 

Tardó en curarse un mes, y volví a la playa donde lo había encontrado y salió volando rápidamente.


No hay comentarios:

Publicar un comentario