miércoles, 3 de junio de 2020

Una triste despedida


Una vez más, me he vuelto a equivocar. Después de un mes, ayer tuve la definitiva despedida de mi actual familia. Y todo por no cantar. 

Ahora iré de casa en casa. ¡Había cogido tanto cariño a mi ama! Me prometió que no me dejaría marchar, pero aquí estoy, en un escaparate para encontrar de una vez a una familia que me acepte tal y como soy, y no les importe mi nivel de canto.

Pensaba que todo cambiaría, que mi "familia" me quería, me equivocaba. Encima, me hicieron ilusiones de que estaría allí para siempre. 

Deberían haberme dejado libre. Dejarme volar.



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