Un enjambre de abejas amenazante
y un tímido cantante.
Las abejas temen que su voz sea acallante,
pero no abochornante,
aunque sí acompañante.
Los insectos adoptaron un modo balanceante,
no sabían que con su cante
caería agua abundante,
sin dejar en el enjambre alguna vacante.

Me recuerda a otra cantante....
ResponderEliminar