miércoles, 31 de agosto de 2022

Poeta pensando

 

Estaba pensando y pensando, 

sumando y restando,

de un lado a otro caminando.

No podrías conocer la cantidad que estaba rimando, 

así discursando,

andando y andando, 

una gran historia estaba imaginando. 


El pensador, Auguste Rodin, Museo Rodin


viernes, 26 de agosto de 2022

El robo en el almendro

 

Había una almendrita, 

era muy chiquita.

Crecía en lo alto de una ermita,

aquella que con los montes limita.

Un día llegó Margarita:

alegre de ver por fin a la almendrita

en su pancita.

Pero la cuestión era que la planta estaba marchita, 

porque había recibido otra visita:

la de Adelita. 

Esta había recolectado su comida favorita,

y no había dejado ni una plantita


Almendro en flor, Van Gogh, Museo Van Gogh, Ámsterdam, Países Bajos.


jueves, 11 de agosto de 2022

Corazón de plebeya

 

Creo que ya es hora de enseñar el segundo libro de la saga en la que estoy trabajando. 

Espero que les encante.

Como siempre, está hecho con mucho cariño.

💕

Booktrailer

miércoles, 10 de agosto de 2022

La ronda de noche

 

-¡Auxilio! ¡Nos van a atacar!- dijo un señor que venía apresuradamente montado en su caballo. 

El capitán Frans Banninck Cocq salió de sus aposentos respondiendo: -¿Cuánto tiempo tenemos de margen para prepararnos?

-Llegarán en cualquier momento. Estimo que en una hora. 

-Todo el pueblo hará la ronda de noche. Nos prepararemos para atacar. 

Una hora después, el pueblo estaba listo para la batalla.
-Mi señor, ya ha pasado más de una hora. ¿Cuándo se supone que nos atacarán?

-¡Silencio! Su estrategia es el despiste. Esperaremos.

Al día siguiente, el pueblo continuaba en silencio. 

-Capitán, dudo mucho que alguien venga de día.
-Es cierto. Haz traer al mensajero. 
-Aquí está.- dijeron arrastrándolo hasta el capitán. 
-¿Dónde se encuentran los atacantes? 
-Estaban a las afueras del pueblo.- el mensajero indicó al capitán el lugar exacto donde los había visto.

-¿Por qué se ríe, capitán?- preguntó el mensajero.
-Porque no son atacantes, son piedras. 
-Oh, ¡cuánto lo siento!
-Tranquilo, ya sabemos que estás mal de la vista. 

-Esta noche haremos una ronda de noche. A partir de hoy, cada noche haremos nuestra ronda por si nos llegan a atacar las piedras.

Y el pueblo se rio a carcajadas. 


La ronda de noche, Rembrandt, Rijksmuseum, Ámsterdam, Países Bajos