En lo alto de la chimenea, yacía un peculiar gato, ya que no decía ni miau. Se dedicaba a observar a las personas desde su aventajado lugar. Comía de vez en cuando un trozo de carne, pero estaba pensando hacerse vegetariano.
En ese momento pasaba su hermano, y lo vio. Como de costumbre, rio porque era vegetariano. Él defendió que si todos eran animales, no deberían sufrir matando a otros. Las plantas, en cambio, volvían a crecer, pero una vida jamás se reemplazaría.
Lo llamaron cobarde, mas su hermano pronto le dio la razón cuando un pájaro lo salvó de la muerte.
Entonces, todos los animales se unieron y comenzaron a comer verduras. Además de aumentar en especie, llevarían una vida saludable.
Interesante.. y gracioso.
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