Una cara redondeada, con muchas líneas en ella. Con unos ojos claros cuidados por unas gemelas curvadas.
Una máscara cubría su cara, por lo que no podíamos ver los demás rasgos de su rostro.
Por encima de sus ojos habían unos copitos, como si hubiera nevado sobre él, y parecía que la nieve había sido dispuesta al azar, pues solo habían dos gotitas y un poco más arriba había nieve en abundancia.
El conjunto nos decía que era un señor de edad avanzada, y añadía a su personalidad una chaqueta achulapada.
Sus manos daban la semejanza a un oso. Todos sus caracteres, junto a los movimientos y palabras, mostraban su erudición.
Bonito
ResponderEliminar