La familia, como era tan curiosa, quiso pagar a un detective para investigar sobre la carta y el pañuelo.
Un mes después, el detective había encontrado más pistas. Lily tenía una hija con cáncer, llamada Bea y no se lo dijo a Iván. Antes de escribir la carta sabía que su hija iba a morir, por eso dejó a Iván, cambió de identidad y encontró un trabajo en la central petrolera.
Menuda historia. Merecía la pena saber el final.

Me he perdido entre tanta historia.....
ResponderEliminarYo también
EliminarLo de Bea fue muy triste
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