Paredes recién pintadas y ventanas muy brillantes. Así era el departamento de los bomberos y a través de la ventana se podía ver a Iván, en su descanso para comer una naranja.
Justo en ese momento sonó la sirena avisaba que había un incendio. Iván dejo la naranja y salió corriendo hacia el camión. Prepararon la manguera y se dirigieron a apagar el incendio, en la biblioteca de la ciudad. Les costó 3 horas apagar el incendio, pero no se pudo hacer nada por los libros.

Buena entrada. Una gran pérdida.
ResponderEliminarTienen una vida muy arriesgada
ResponderEliminar3 horas?? Si que era una biblioteca grande
ResponderEliminarEl fuego es impagable.
ResponderEliminar* imparable.... perdón
ResponderEliminarEs las dos cosas.
EliminarNo se puede pagar
No se puede parar