martes, 7 de enero de 2020

Una apuesta inesperada

Margareth y su hermano James fueron la noche del viernes 13 a una casa que estaba deshabitada y muy apartada de su pueblo.
Los amigos de Margareth le habían hecho una apuesta, que perdió y por eso ahora estaba en la casa con James. Cuando estaban llegando, James divisó un gato negro en el tejado de la casa.
El reto consistía en estar 10 minutos en el interior de la casa.
Margareth abrió la puerta con cautela. Dentro había una vela que daba luz a la entrada de la casa.
La puerta se cerró antes de que pudieran hacerlo ellos. Habían dos ojos relucientes que se acercaban. Era el gato negro que estaba en el tejado. Un olor raro inundó la habitación. En las escaleras se encontraba una rata muerta. James y Margareth decidieron que era hora de salir corriendo.

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