El pez más temible del océano, el más veloz, el más grande. El más todo: DORADO.
Se ofrecía una auténtica fortuna por capturar a aquel pez. Muchos lo habían intentado, pero no lo conseguían.
Harry necesitaba el dinero, así que cogió su barco y fue a por el pez. Tras largas horas en el mar, apareció una luz dorada. Allí estaba. Cogió su red y lo capturó.
Era un pez pequeño e inofensivo. En ese momento, el pez saltó al mar y se fue rápidamente. "En eso tenían razón"- se dijo- "Es el más veloz."

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