lunes, 6 de abril de 2020

Un animal muy insistente


La abejita recorría felizmente los prados. Iba a su enjambre, cuando observó a una niña. Velozmente, fue a molestarla con su sonido. Le encantaba revolotear alrededor de los humanos. 
Sin embargo, esta vez no le fue tan bien como esperaba. La niña metió a la abeja en un tarro y se fue victoriosamente a su casa. Un mes después, la abeja murió.

Y colorín colorado, esta historia se ha terminado. Espero que te haya gustado el relato que he narrado. Pero las historias aún no se han acabado.


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