domingo, 12 de abril de 2020

Amigos para siempre


Cuando nací, mis padres no sabían cómo sería cuando creciera. Poco a poco se dieron cuenta de que la situación no tenía arreglo. Yo no tenía arreglo.
A pesar de que mis padres casi siempre se divertían conmigo, muchas veces no me podían aguantar. Quería mejorar, dejar de ser tan despistada. Dejar de buscarme problemas.

Hasta que él se cruzó en mi camino. Era un gato más despistado que yo. Se tropezaba, ya que miraba al cielo todo el rato. Cuando llegué a casa con Michi, a mis padres casi les da algo. Decían: "¿Cómo se van a juntar los dos seres con más mala suerte del mundo? Anda, deja al gato que te vas a buscar más problemas de los que tienes."

Se equivocaron. No tengo las palabras exactas para decirlo, pero dejamos de ser tan despistados y ahora es mi mejor amigo. Me alegro de haber tenido tan mala suerte.


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