Como ya dije, me encantan los gatos, y la primera redacción se centra en un pobre gato que no hace nada bien: Michi.
Cuando conoció a su mejor amigo, era sólo un pequeño gato. Ahora ha pasado mucho tiempo y Michi ha cambiado en todo, excepto en que sigue como si estuviera flotando en el espacio.
Sí, has oído bien. El pobre Michi no puede dar un paso sin caerse o tropezarse. Es más, cuando entró a su "casa" se dio cuenta de que no estaba en su casa.
Tristemente, se llevó un escobazo de la dueña. Aun así, esto no logró que dejara de ser tan despistado.
Michi acabó perdido, ya que no se acordaba del camino a casa, y como no era un humano, no tenía forma de comunicarse con su amigo.
"¿Y si maúllo"- se dijo-"No, me llevaré otro escobazo porque a estos humanos no les gusta el ruido".
Podría seguir contándote historias de Michi, pero como ves, nunca terminaría. ¡Te espero en la próxima entrada!

Continuación por favor
ResponderEliminarEso!
Eliminaralgo hará bien el pobre gato
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